Desde que llegas, el recibimiento es cálido, las instalaciones están muy cerca del zócalo por lo cual es fácil de recorrer y conocer el centro histórico, la habitación estaba limpia y bastante cómoda, aunque es verdad que no todas tienen aire acondicionado, también tomen en cuanta si viajan con familia que el cristal de los baños tiene aperturas a los costados por lo que se llega a ver hacia dentro, el internet estuvo un poco lento los primeros días pero después todo bien, en general nos encantó y definitivamente volveremo.