Experiencia muy por debajo de lo esperado.
El hotel cuenta con buenas instalaciones; sin embargo, consideramos que no tiene la capacidad ni el personal suficiente para atender adecuadamente la cantidad de huéspedes que recibe. A pesar de la amabilidad del staff, el servicio en general no logra cubrir aspectos básicos.
Durante nuestra estancia hubo escasez de toallas en el área de la alberca. El servicio de bebidas era muy lento llegaban a tardar más de una hora; además, las bebidas llegaban diluidas. Desde el primer día intentamos hacer reservaciones para los restaurantes y todos los horarios estaban saturados, con disponibilidad únicamente después de las 10:00 p.m., lo cual resulta poco conveniente.
La alberca tenía una temperatura muy fría y en la playa los camastros se retiraban muy temprano. El 1° de enero se percibió una reducción importante en personal y en el servicio, la barra de bebidas de la alberca cerró antes de las 2:00 p.m.
Se nos insistió varias veces en asistir a una presentación para un programa de membresía, la cual decidimos no tomar.
Consideramos que el costo por noche no corresponde a la experiencia ofrecida. Como punto positivo, las camas eran cómodas y la tina en el balcón fue un buen detalle. En general, la experiencia no cumple con las expectativas conforme al precio pagado.