Llegando no nos abrian, porque el chico que dejaron en recepción estaba dormido, logramos entrar después de mucho tiempo. Al entrar al chico no hablaba ni español ni inglés y no pudimos hablar con él ni preguntarle nada, porque es de Haití, en el cuarto había moscos que no nos dejaban dormir y nos picaron horrible, y a las 7h30 de la mañana nos empezaron a tocar la puerta con muchas ganas que porque no habíamos pagado, Nosotros llegamos a las 5 de la mañana y el chico ni nos cobró ni nos apoyó en nada, y le preguntamos a qué hora era el check out y dijo que a las 11 que a ella no le portaba si llegamos a las 5 de la mañana, y el ruido del desayuno era horrible porque está en un patio que está afuera de la habitación, total pagamos 100 dólares por una habitación que casi ni dormimos.